¿Cuánto cobrar por kilómetro cuando compartes coche con gente cercana?

¿Cuánto cobrar por kilómetro cuando compartes coche con gente cercana?

Tu vecina coge tu coche dos veces por semana, tu hermano se lo lleva de vacaciones, tu compañero de piso lo usa para ir a trabajar. Siempre llega el momento en que alguien pregunta: «¿cuánto te doy?» No hay una única respuesta, pero tampoco es una cifra arbitraria. Aquí tienes las referencias oficiales y los costes reales en España y en otros cuatro países, con el límite que no debes cruzar para seguir dentro del reparto de gastos.

Léelo antes de seguir. Este artículo es información general, no asesoramiento fiscal ni asegurador personalizado. Las cifras se verificaron en agosto de 2026 en las fuentes que se listan al final, pero los baremos cambian cada año y las condiciones del seguro varían de una póliza a otra. Ante la duda, tu interlocutor es la Agencia Tributaria o tu aseguradora.

Lo esencial en 30 segundos

  • Una regla lo gobierna todo: nunca obtener beneficio. Mientras la persona cercana te devuelva una parte de tus costes reales, no es un ingreso a declarar ni un alquiler, y el seguro ordinario sigue cubriendo. Vale igual en España, Suiza, Francia, Alemania y Países Bajos.
  • Uso puntual: cobra la parte variable, combustible y desgaste. En España son unos 9 a 13 céntimos por kilómetro solo de energía según el tipo de motor.
  • Uso intensivo: acércate al coste completo. En España, entre 0,25 y 0,45 euros por kilómetro con la depreciación incluida.
  • El único número oficial español son 0,26 euros por kilómetro, el kilometraje exento de IRPF fijado en 2023 y sin actualizar desde entonces. No es un baremo pensado para dos particulares, pero es la cifra pública más defendible.
  • Del lado del seguro: prestar el coche puntualmente está cubierto, un conductor habitual debe declararse, y cobrar más que tus costes convierte el préstamo en alquiler y tumba la cobertura ordinaria.

Tres cifras distintas que conviene no confundir

Cuando buscas «cuánto cobrar por kilómetro» aparecen importes muy alejados entre sí. Es normal: no responden a la misma pregunta.

El baremo fiscal oficial sirve para compensar o deducir el uso de un vehículo privado con fines profesionales. Está pensado para una persona asalariada o autónoma, no para dos personas cercanas que se reparten un coche. Su ventaja: es una cifra pública, admitida por la Administración, que nadie te podrá reprochar.

El coste real completo por kilómetro lo calculan los clubes automovilísticos y las organizaciones de consumidores (RACE y OCU en España, TCS en Suiza, ADAC en Alemania). Suma todo: depreciación del vehículo, seguro, impuestos, mantenimiento, neumáticos, combustible y reparaciones. Es lo que el coche le cuesta de verdad a su propietario.

La tarifa justa entre personas cercanas es la que buscas. Debe cubrir una parte equitativa del coste real sin generar nunca beneficio para el propietario. Esta última condición es la que más pesa, y volvemos a ella en cada país.

La frontera jurídica es la misma en los cinco países estudiados: mientras repartas gastos reales sin margen, en principio no hay ingreso que declarar y el seguro de automóvil ordinario sigue funcionando. En cuanto hay beneficio o una actividad repetida asimilable a un alquiler, pasa a ser un rendimiento a declarar y la cobertura de una póliza de particular suele dejar de aplicarse.

España: 26 céntimos, el único número oficial

España no tiene un baremo kilométrico por potencia fiscal como Francia ni un cálculo anual de coste tipo como Suiza. Tiene una sola cifra: 0,26 euros por kilómetro, el importe del kilometraje que queda exento de IRPF cuando una empresa compensa a alguien por usar su coche particular en un desplazamiento de trabajo.

Ese importe se fijó en la Orden HFP/792/2023, de 12 de julio, que lo subió desde los 0,19 euros vigentes durante casi dos décadas, un salto del 37 %. Desde entonces no se ha vuelto a actualizar, así que sigue siendo la referencia en 2026.

Dos precisiones importantes sobre qué cubre:

  • el combustible ya está dentro de los 0,26 euros, no se suma aparte;
  • los peajes y el aparcamiento sí se suman, siempre que se justifiquen documentalmente. Las multas y las reparaciones nunca entran.

La Administración exige a la empresa acreditar la realidad del desplazamiento, su motivo laboral y el cómputo exacto de los kilómetros. Ese detalle no te afecta directamente si compartes coche con tu hermano, pero explica el espíritu de la cifra: 0,26 euros es lo que Hacienda considera una compensación razonable de gastos, no una retribución. Ese es exactamente el marco mental correcto para el reparto entre particulares.

El coste real: entre 2.000 y 3.500 euros al año

El RACE calcula que mantener un coche de combustión en España cuesta entre 2.000 y 3.500 euros al año con un uso medio de unos 15.000 kilómetros, es decir entre 170 y 290 euros al mes. Con financiación incluida, la cifra supera los 3.850 euros anuales. El desglose que publica: más de 1.000 euros de combustible, entre 400 y 1.000 euros de seguro, entre 50 y 200 euros de impuesto de circulación, entre 35 y 50 euros de ITV y entre 150 y 350 euros por cada revisión.

Ojo con lo que esa cifra no incluye: la depreciación. Es casi siempre la partida más grande de todas, y el RACE no la cuenta en ese rango porque no es un desembolso que se pague cada mes. Sumándola, los cálculos habituales sitúan el coste completo de un turismo de gama media entre 0,25 y 0,45 euros por kilómetro.

Para la parte estrictamente variable, la OCU ha medido el coste de la energía por tipo de motor sobre 100.000 kilómetros: 12.250 euros en gasolina, 8.900 en diésel, 10.000 en híbrido no enchufable, 6.400 en híbrido enchufable y 4.000 en eléctrico. Son unos 12 céntimos por kilómetro en gasolina, 9 en diésel y 4 en eléctrico. El cálculo es de mayo de 2023, con la gasolina a 1,63 euros el litro y la electricidad a 0,20 euros el kilovatio hora: úsalo como orden de magnitud del reparto entre motorizaciones, no como precio del día.

La consecuencia práctica es clara. Los 0,26 euros oficiales están muy por encima del gasto de energía puro y bastante por debajo del coste completo. Es justo la zona en la que debe moverse un reparto entre personas cercanas.

Cuándo deja de ser un reparto de gastos

No existe en España una doctrina fiscal que ponga cifras al préstamo del coche a un familiar o a un amigo. Se aplica el principio general: devolver una parte de gastos efectivos no genera beneficio y no es un rendimiento.

En el otro extremo, la posición sí es nítida. Ceder un coche a cambio de dinero es un arrendamiento de bienes muebles, que el artículo 25.4 de la Ley del IRPF califica como rendimiento del capital mobiliario. Y aquí hay un detalle que muchas páginas se saltan: estos rendimientos no van a la base del ahorro con su tipo reducido, sino a la base imponible general, donde tributan según tu escala progresiva de IRPF. El artículo 26 permite deducir los gastos necesarios para obtener el rendimiento, incluida la amortización del bien. Si la cesión se organiza y se repite hasta convertirse en una actividad económica, el encuadre cambia otra vez, con las obligaciones de alta y de IVA que le corresponden.

La línea divisoria vuelve a ser el beneficio: si tu hermano te devuelve una parte de costes reales y tú no ganas nada, sigues en la lógica del reparto de gastos. Si cobras más de lo que te cuesta, es un rendimiento.

Del lado del seguro

En España el seguro va con el vehículo, así que prestar el coche puntualmente a alguien con carné en vigor está en principio cubierto. Tres puntos de vigilancia:

  • La distinción entre conductor ocasional y habitual. Quien conduce de forma esporádica es un conductor ocasional; quien lo usa con más frecuencia que el propio titular es el conductor habitual y debe figurar en la póliza. Declarar como ocasional a quien en realidad es habitual, para abaratar la prima, puede considerarse fraude de ley.
  • La franquicia y el derecho de repetición. Muchas pólizas aplican una franquicia específica cuando conduce alguien distinto del titular, habitualmente de entre 200 y 500 euros. Y si conduce una persona no declarada y provoca un siniestro, la aseguradora indemnizará al tercero perjudicado, pero después puede reclamarte a ti ese dinero: es el derecho de repetición.
  • La retribución. Ceder el coche a cambio de un pago sale del uso privado asegurado. Una póliza de particular no cubre el alquiler.

Cómo lo resuelven otros países

España es de los países con la referencia oficial más escueta. Estos son los otros cuatro marcos, útiles como contraste.

Suiza. El TCS publica cada año el coste kilométrico de un turismo tipo y en enero de 2026 lo situó en 0,74 francos por kilómetro, de los cuales unos 28 céntimos son costes variables y unos 46 céntimos costes fijos. Desde el 1 de enero de 2026 la deducción fiscal federal por el trayecto entre casa y trabajo es de 0,75 francos, indexada precisamente a ese precio del TCS: el techo fiscal y el coste real están alineados al céntimo.

Francia. Es el país con la referencia más generosa. El baremo kilométrico oficial va de 0,529 a 0,697 euros por kilómetro en el primer tramo según la potencia fiscal, con un 20 % adicional para eléctricos. Como el coste real medio ronda los 42 céntimos, el baremo francés es el único de los cinco que cubre holgadamente el coste completo de un coche medio. Francia es además el único que ha puesto cifras oficiales a un reparto de gastos, el del coche compartido en trayectos comunes.

Alemania. Distingue dos importes: 0,38 euros por kilómetro de distancia para el trayecto casa-trabajo desde 2026, y 0,30 euros por kilómetro realmente recorrido en desplazamiento profesional, que es la referencia más parecida a un precio por kilómetro rodado. Su particularidad es el umbral: por debajo de 256 euros de ingresos netos anuales por cesiones privadas no hay nada que declarar, y a partir de ahí tributa el importe entero.

Países Bajos. La compensación exenta subió a 0,25 euros por kilómetro en 2026. Es el techo más bajo de los cinco y queda muy lejos del coste real neerlandés, que el Nibud sitúa entre 0,50 y 0,80 euros por kilómetro según la categoría del vehículo.

Los cinco países, uno al lado del otro

PaísReferencia oficial por kilómetroCoste real de referenciaFuentesAño
España0,26 EUR (kilometraje exento de IRPF)2.000 a 3.500 EUR al año a 15.000 km, sin depreciaciónAEAT, RACE, OCU2026 (fiscal), 2026 (RACE)
Suiza0,75 CHF (deducción federal y importe patronal)0,74 CHF por kmDFF, TCS2026
FranciaBaremo kilométrico: 0,529 a 0,697 EUR según potenciaUnos 42 céntimos por km a 12.000 kmDGFiP, Roole Data2026 (baremo), 2025 (coste)
Alemania0,30 EUR (desplazamiento profesional), 0,38 EUR (casa-trabajo)0,40 a 0,58 EUR por kmEStG, ADAC2026 (fiscal), 2025-2026 (ADAC)
Países Bajos0,25 EUR (compensación exenta)0,50 a 0,80 EUR por kmBelastingdienst, Nibud2026 (fiscal), 2025 (coste)

Tres constantes atraviesan los cinco países. El reparto de gastos reales sin beneficio no es un rendimiento a declarar, mientras que la cesión con margen sí lo es. El seguro va siempre con el vehículo, así que el préstamo gratuito está cubierto, pero la retribución tumba la cobertura ordinaria. Y el coste real completo supera el techo fiscal en casi todas partes, con Suiza alineando ambos y Francia como excepción por arriba.

Qué tarifa elegir según tu situación

Si la persona usa el coche puntualmente, unos pocos trayectos al mes, cobra la parte variable: el combustible y el desgaste que generan directamente sus kilómetros. En España son unos 9 a 13 céntimos por kilómetro de energía según el motor, a los que puedes sumar una pequeña parte de mantenimiento y neumáticos. El propietario asume los gastos fijos, que pagaría de todos modos.

Si la persona usa mucho el coche, varias veces por semana o una parte significativa del kilometraje anual, la parte variable ya no basta: el propietario acaba financiando solo el seguro, el impuesto y la depreciación de un coche que ya no usa ni la mitad del tiempo. Acércate entonces al coste completo, entre 0,25 y 0,45 euros por kilómetro para un turismo de gama media, sin pasar de los 0,26 euros oficiales si prefieres quedarte en la cifra más defendible.

Si prefieres no elegir una tarifa, existe otro método: sumar todos los gastos reales del vehículo durante el año y repartirlos entre los miembros del grupo en proporción a los kilómetros de cada uno. Así no necesitas ningún baremo, solo un registro fiable de kilómetros y gastos. Es el principio del reparto de gastos en Co-oto.

Los cuatro límites que no hay que cruzar

No obtener nunca beneficio. Es la regla que condiciona todo lo demás: la naturaleza fiscal de lo que recibes y la validez de tu seguro. Cobrar al coste real o por debajo te protege por los dos lados.

Dejar constancia por escrito. Basta un mensaje que indique el periodo, cómo se ha calculado la devolución y que se trata de un reparto de gastos. Un registro de kilómetros y gastos vale más que un recuerdo, y evita la mayoría de los malentendidos entre personas cercanas.

Vigilar los umbrales. En España, no convertir el préstamo en una cesión repetida y organizada. En Alemania, quedarse por debajo de 256 euros anuales. En Suiza y Países Bajos, no ingresar más que los propios costes.

Avisar a la aseguradora. Revisa la cláusula sobre conductores y la de conductores noveles. Declara como conductor habitual a quien lo sea de verdad. Y evita la palabra y la práctica del «alquiler»: la cobertura ordinaria termina donde empieza la retribución.

Hay una señal que debe alertarte: si la persona cercana pasa a usar el coche varias veces por semana, es momento de declararla en el seguro y de pasar a un reparto al coste completo en lugar de una aportación simbólica.

Cómo aplica Co-oto este cálculo

Co-oto está hecho para este caso concreto: varias personas de confianza, un vehículo y ninguna gana de llevar una hoja de cálculo. La aplicación registra los kilómetros de cada conductor y los gastos corrientes del vehículo, y produce un resumen que reparte esos gastos entre los miembros del círculo. Vosotros decidís el modo de reparto; la aplicación hace la aritmética y guarda la constancia escrita.

No se cobra ninguna comisión y nada pasa por la aplicación. El propietario adelanta las facturas grandes y centraliza las devoluciones, cada conductor paga solo su parte de uso real, y os saldáis entre vosotros como queráis, por transferencia, Bizum o en efectivo. Co-oto lleva las cuentas pero nunca toca vuestro dinero. Por construcción, seguís dentro del reparto de gastos.

Para entender el funcionamiento completo, mira cómo funciona y el registro de viajes, que documenta los kilómetros sobre los que descansa todo el cálculo.

Fuentes y método

Todas las cifras de este artículo se verificaron en agosto de 2026.

España: Orden HFP/792/2023, de 12 de julio, que fija el kilometraje exento en 0,26 euros ; artículos 25.4 y 26 de la Ley 35/2006 del IRPF sobre el arrendamiento de bienes muebles ; manual práctico de renta, capítulo de rendimientos del capital mobiliario, Agencia Tributaria ; coste de mantener un coche, RACE, 12 de mayo de 2026 ; coste por kilómetro según el tipo de motor, OCU, 9 de mayo de 2023 ; conductor ocasional en el seguro, RACC.

Suiza: comunicado del TCS de 6 de enero de 2026 sobre los costes kilométricos ; comunicado del Departamento Federal de Finanzas de 11 de septiembre de 2025.

Francia: baremo kilométrico, BOFiP BOI-BAREME-000001 ; estudio de Roole Data sobre el presupuesto del automóvil, 10 de octubre de 2025.

Alemania: Pendlerpauschale 2026, ADAC ; costes completos del automóvil, ADAC ; parágrafo 22 n.º 3 de la EStG para el límite de 256 euros.

Países Bajos: decisión sobre la subida de la compensación kilométrica exenta, Belastingdienst ; costes mensuales del automóvil, Nibud, datos ANWB de junio de 2025.

Reservas. Los baremos oficiales son hechos fechados y con fuente. En cambio, el tratamiento fiscal exacto de una compensación recibida de un familiar en España es una zona de interpretación, a falta de doctrina pública específica. El rango de 0,25 a 0,45 euros por kilómetro para el coste completo español procede de sumar la depreciación a los datos del RACE y no de una publicación única: tómalo como orden de magnitud. Los datos de energía de la OCU son de 2023 y los precios han cambiado desde entonces. Por último, todos los costes reales citados son medias: varían mucho según el vehículo, su antigüedad, su motorización, el kilometraje anual y la provincia.

Para seguir leyendo

Recordatorio: este artículo es una guía informativa, no asesoramiento fiscal ni asegurador. Cada situación es particular; ante la duda, dirígete a la Agencia Tributaria o a tu aseguradora.

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